Anuncio:
Deja un comentario

Prueba: Dacia Sandero 1.5 dCi 90cv Laureate, interior y exterior 1/3

DSC_0180_800x532

Hace unos días os hablábamos del Renault 4L, popularmente conocido como cuatro latas y hoy empezamos con la prueba del que podríamos nombrar como sucesor de ese francés tan característico, el Dacia Sandero. Al menos los dos tienen la misma filosofía: son baratos, versátiles, disponen de lo esencial y no tienen problemas para circular por carreteras estropeadas. Esta prueba la vamos a dividir en tres partes, en la primera (esta misma) hablaremos sobre el interior y el exterior, en la segunda nos pondremos al volante y trataremos la dinámica y, en la tercera, echaremos un ojo a las motorizaciones, terminaciones, opciones y precios. Aclarado esto, empecemos con este utilitario tan servicial.

En el contexto en el que se encuentra ahora nuestra sociedad, cada vez se hace más patente la necesidad de adquirir coches económicos aptos para satisfacer nuestras necesidades. Dacia, inicialmente iba dirigida a países emergentes, pero al ver la expectación que tuvo en mercados que en ese momento disponían de economías estables, decidió ampliar las fronteras de la marca. Así pues, el primer modelo de Dacia, el Logan, tuvo mucho éxito en sitios dónde ni siquiera tenía previsto comercializarse. Luego la gama creció con el Sandero, un utilitario basado en el Logan y, más adelante, otros modelos como el Duster, el Lodgy o el Dokker han seguido aumentando el catálogo de la marca. Ahora que nuestra economía se podría comparar con la de un país emergente, estos coches low cost cobran más importancia que nunca.

DSC_0217_800x532

Ya centrándonos en el Sandero, para ver el cambio que éste ha sufrido, lo hemos puesto al lado de su predecesor, que hasta hace poco seguía a la venta. A primera vista nos llama la atención el aspecto general, más cerca de las tendencias actuales. En el frontal, las líneas redondeadas dejan paso a otras más angulosas en el nuevo modelo. El parachoques añade dos cuernos centrales tan típicos en la mayoría de modelos actuales. El morro es un poco más alto y plano, lo que le da un aspecto más robusto.

Fijándonos en el lateral, llama la atención el paso de rueda delantero, muy voluminoso, que también colabora con la imagen de robustez de todo el frontal.

DSC_0311_800x532

Si luego nos dirigimos hacia la parte posterior, vemos que hay una rotura en el diseño, pues pasamos de líneas agresivas y rectas a otras más suaves. Las dos puertas laterales siguen una dirección ascendente hasta culminar en los pilotos traseros, pero la línea que siguen es también muy suave.

La parte trasera es completamente distinta a la delantera. Con las ópticas y la línea que las une, se da la imagen moderna que persigue a todo el coche, pero en general predomina un parachoques redondeado y un paso de rueda completamente distinto al de la parte delantera.

DSC_0223_800x532

Otro aspecto que nos ha gustado de este nuevo Sandero es el detalle del amortiguador del capó del motor. Es una pieza a la que muchos de nosotros no solemos dar importancia, pero es una comodidad digna de mencionar. Siempre es de agradecer no tener que preocuparse para buscar la barra e introducirla en el orificio que, tarde o temprano la soltará y nos tirará el capó por la cabeza. Sobretodo este elemento llama la atención porque el Sandero es un coche pensado para llevar solo lo estrictamente necesario y éste es un elemento que solo suelen llevar algunos coches de marcas premium.

DSC_0259_399x600

Así pues, podríamos calificar el diseño exterior en general de este nuevo Sandero como una evolución que lo acerca a las nuevas tendencias y demuestra que aunque su precio siga siendo bajo, no hace falta renunciar a una estética atractiva. De hecho, hay un gran salto entre el anterior Sandero y el nuevo.

Yendo al interior, vemos que aquí los cambios han sido superlativos. Ahora tiene un aspecto general muy bueno, nadie diría que se trata de un utilitario low cost. Los plásticos duros predominan, pero el tacto de los que están más cerca de nuestras manos es bueno. Los ajustes entre ellos también son buenos, ya que hemos circulado por alguna carretera un poco destrozada y no ha habido ningún ruido parásito que delatara ninguna holgura.

DSC_0226_800x532

El anterior Sandero, como se puede apreciar en la foto que viene a continuación, tenía un interior menos vistoso, la parte central estaba hecha con un bloque de plástico pintado de gris, imitando el aluminio (mira lo que pensamos de esto en el “quiero y no puedo vol.2“), lo que le daba un aspecto más low cost. También las anillas de los aireadores eran de este plástico pintado en gris mate, mientras que en el nuevo Sandero, suben al “quiero y no puedo vol.3“, plástico pintado en color cromado, que le da un aspecto ligeramente mejor.

DSC_0323_800x532

Donde ha habido un cambio a la baja es en las manecillas de las puertas, que ahora son de plástico negro, mientras que en el anterior Sandero iban pintadas en color gris. Aún así, tampoco hace falta mandarlo a la hoguera por ello porque la única diferencia que hay entre ambas es el color. Si pasamos la mano por las asientos vemos que la tapicería que llevan tiene un tacto muy bueno: se ve gruesa, de buena calidad y resistente al paso del tiempo. Cuando nos sentamos, notamos que los asientos son muy blandos, quizá excesivamente, ya que como veremos en la parte de la dinámica, esto se convierte en un problema a la hora de tomar curvas. Aún así, son cómodos y nos permiten cubrir grandes distancias sin que nos cansemos en exceso.

DSC_0201_399x600

Familiarizándonos con los mandos, vemos que están dispersos por todos lados sin mucha lógica. El mando de los sensores de aparcamiento está situado en la parte izquierda, bajo el volante y al lado del botón eco que modifica la respuesta del motor (lo contaremos en la siguiente entrega). En la parte baja de la consola central encontramos los mandos de los elevalunas delanteros, el bloqueo de los elevalunas posteriores (en caso que sean eléctricos), el regulador/limitador de velocidad y el piloto indicador de si el conductor lleva el cinturón de seguridad. Los botones del volante solo sirven para gobernar el regulador/limitador de velocidad, para la radio tenemos que buscar en los botones situados en forma de palanca en la parte posterior derecha del volante, bajo la palanca que acciona los limpiaparabrisas. Es decir, mientras vayas circulando, quieres subir el volumen de la radio e inconscientemente, te encuentras que el coche acelera solo porque accionas los botones del regulador de velocidad; o que quieres apagar el modo eco y, como no se ve, al aparcar le pegas un viaje al coche de detrás por haber apagado involuntariamente los sensores de aparcamiento.

DSC_0255_800x532

También los botones de los elevalunas posteriores están mal puestos, pues están en el suelo, justo detrás del freno de mano, de modo que a las personas de baja estatura les será difícil llegar a ellos. Alguien de estatura normal, 175m más o menos, tendrá que agacharse.

DSC_0301_399x600

Otra sorpresa a destacar es que la entrada USB se encuentra justo encima de la pantalla táctil del equipo multimedia y no dentro de la guantera, como suele ser habitual. El principal inconveniente de esto es que si el acompañante quiere subir o bajar el volumen, es fácil que le dé un golpe al dispositivo USB que haya en ese momento en la ranura. Además, tendremos que estar pendientes de ponerlo y quitarlo para evitar que algún malnacido de los que abundan últimamente, se enamore de él al dejar el coche aparcado.

DSC_0283_800x532

En la parte trasera hay suficiente espacio para dos adultos. El tercero no viajará igual de cómodo que los otros, pero tampoco irá mal. De hecho, la plaza central posterior, en lugar de ser demasiado dura es demasiado blanda, y es que inexplicablemente, si pasamos de las plazas posteriores laterales a la central, quedamos hundidos en el medio.

Si nos dirigimos al maletero, vemos que tiene un tamaño generoso, 320 litros, lo que está por encima de la media del segmento. Aquí es dónde podemos apreciar el carácter low cost, pues el marco inferior no tiene ningún tipo de protección , es de chapa, igual que la parte interior de la puerta del mismo. Si queremos que el precio sea económico hay que renunciar a algo, por tanto, este aspecto es comprensible y tampoco nos representa una gran molestia. Cabe destacar que aunque el maletero es bastante profundo, bajo la moqueta se esconde una rueda de recambio de verdad; no una de bicicleta (que algunos llaman de galleta), ni un kit “llama a la grúa”, también conocido como repara pinchazos.

DSC_0206_800x532

Como conclusión, podríamos cerrar el tema de la estética tanto exterior como interior, afirmando que ha habido un gran salto hacia adelante. Ahora, en este sentido ya no es solo un coche económico sino que además, tiene un diseño atractivo y un interior que entra por los ojos.

Nota: Esta prueba se realizó para Motor.cat por mí mismo, pero ha sido traducida y adaptada para poder ser publicada aquí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *